Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Gabriel Celaya
Barriles de sangre libia
Barriles de sangre libia, opulencia de Occidente,
devuelvo mi identidad de europeísta indolente
en tanto seamos adláteres, colas de león menguado
de los violentos del norte, agresores por los siglos
infieles a lo más sacro, ávidos de sangre siempre
destructores de inocentes para costear los faustos
fiesta continua de ventas en sociedad de letargo
desfile de vanidades de obscenidad reluciente.
Padres con pequeños muertos en brazos desconsolados
en corazón que no entiende esta lluvia de exterminio
todo el horror en sus ojos fijos de estupor, dolientes
al estertor que ha explotado sobre la paz de sus campos
en nombre de una falsaria democracia prepotente.
Una mujer se levanta de entre las ruinas de Sirte
señala las casas rotas, el estrago, el sacrificio
interroga a los soldados, mercenarios y vendidos:
¿Ésta es vuestra democracia? con la mirada furiosa
con la mirada de fuego de quien vilmente es vencido.
España metida en guerra, casi nadie lo comenta
el gobierno ha estado atento a la batalla cruenta
para repartir botines y al final de la matanza
en reuniones de estados clavar dientes en la cuenta.
No era Libia enemiga, la relación era cuerda
mas los caudillos del norte con su codicia y su otan
tienen al pueblo indignado por el paro y el abuso
y piensan que hay que actuar para cambiar la tendencia
inventándose otra guerra que amanse la fiera suelta
otro chorro de oro negro que abarate la tutela
para que suba el mercado y se cotice la bolsa
esa diosa venerada que no tiene la respuesta.
La respuesta la sabemos cuando el hombre se corrompe
y cede el tenue caudal que nutre la confianza
depositada en los círculos que dirigen las naciones
que no han sabido guardar la libertad concedida
y han promovido injusticia que asola todo el planeta.
Respuestas también sabemos al despojo y la mentira
son los trenes de Madrid, las explosiones de Londres
las amenazas continuas de injusticia insatisfecha
que busca poner venganza a tanta infamia infligida
a tanta vida segada sin razón y sin conciencia.
No quiere el colonialismo ver su dominio acabado
de siglos de abuso y oro a costa del explotado
mas hoy la vista es más clara, los pueblos se han despertado
y todo el orbe es un grito desde el orto hasta el ocaso.
No es cristiano este occidente, es diabólica su corte
cuando en nombre de lo santo ha aniquilado a otras gentes
con pretexto de la cruz para imponer los terrores
con un dios que no es amor, sino un disfraz de la muerte.
No se destruye un país ni se asesina a millares
de ciudadanos sin culpa para capturar a un hombre
sea quien fuere el buscado de entre muchos dictadores
que se mueven por la tierra, parecen sólo enemigos
quienes disponen recursos, petróleo, gas, sitios claves
que puedan seguir cebando el vientre del primer mundo.
Vendrán ahora los de siempre con sus banderas al viento
o sus puños elevados y otros adscritos al crimen
dirán que no soy prudente, dirán que no soy patriota
por no ser cómplice astuto, por no callar esta obra.
Mas no estoy solo, millones ya ocupan calles y plazas
ya hemos abierto las puertas por toda esfera dispuestos
a denunciar la mentira que siembra hambres extendidas
a los trabajos perdidos, al riesgo que nos acosa
porque un puñado de indignos para mantener su gloria
quieren quemarnos la tierra, quieren taparnos la boca.
Nuestros muelles gobernantes que no advirtieron la alarma
pacíficos se proclaman, pero envían a sus tropas
a descuartizar afganos, libaneses o iraquíes
a entrometerse en naciones donde no han sido llamados
para destrozar los pueblos y dejar sus vidas rotas.
Necesitamos los líderes que sepan romper los lazos
de tanta infamia ensalzada, hombres dignos de servicio
mujeres de justa impronta que sepan llevar las riendas
vean claro con quién tratan y sepan donde se montan.
Siempre fue así, lo sabemos, pero esta es la hora y el siglo
de nuestro paso en la vida para mostrar entereza
en lucha por la existencia, ver quiénes somos de veras
si simples hojas al viento o seres que se acrecientan.
Octubre 2011