Elegía



Cuando la poesía es un azote
que bulle desde la entraña hasta las manos,
cuando la voz se alza en grito y llanto
y se expolian espíritus en sufrimiento incontenible
por el dolor que te hiere y que me muestras,
a ti, padre libio que llevas a tu hijo
impúber querubín aún caliente muerto en brazos,
a ti que sólo arabas o tejías
y a nadie dañabas con tu suerte
te ofrendo esta elegía.

          
                                             1 noviembre 2011




                                                                Maldigo la poesía concebida como un lujo
                                                                cultural por los neutrales
                                                                que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
                                    
                                                                                                                                  Gabriel Celaya


Barriles de sangre libia


Barriles de sangre libia, opulencia de Occidente,
devuelvo mi identidad de europeísta indolente
en tanto seamos adláteres, colas de león menguado
de los violentos del norte, agresores por los siglos
infieles a lo más sacro, ávidos de sangre siempre
destructores de inocentes para costear los faustos
fiesta continua de ventas en sociedad de letargo
desfile de vanidades de obscenidad reluciente.

Padres con pequeños muertos en brazos desconsolados
en corazón que no entiende esta lluvia de exterminio
todo el horror en sus ojos fijos de estupor, dolientes
al estertor que ha explotado sobre la paz de sus campos
en nombre de una falsaria democracia prepotente.

Una mujer se levanta de entre las ruinas de Sirte
señala las casas rotas, el estrago, el sacrificio
interroga a los soldados, mercenarios y vendidos:
¿Ésta es vuestra democracia? con la mirada furiosa
con la mirada de fuego de quien vilmente es vencido.

España metida en guerra, casi nadie lo comenta
el gobierno ha estado atento a la batalla cruenta
para repartir botines y al final de la matanza
en reuniones de estados clavar dientes en la cuenta.

No era Libia enemiga, la relación era cuerda
mas los caudillos del norte con su codicia y su otan
tienen al pueblo indignado por el paro y el abuso
y piensan que hay que actuar para cambiar la tendencia
inventándose otra guerra que amanse la fiera suelta
otro chorro de oro negro que abarate la tutela
para que suba el mercado y se cotice la bolsa
esa diosa venerada que no tiene la respuesta.

La respuesta la sabemos cuando el hombre se corrompe
y cede el tenue caudal que nutre la confianza
depositada en los círculos que dirigen las naciones
que no han sabido guardar la libertad concedida
y han promovido injusticia que asola todo el planeta.

Respuestas también sabemos al despojo y la mentira
son los trenes de Madrid, las explosiones de Londres
las amenazas continuas de injusticia insatisfecha
que busca poner venganza a tanta infamia infligida
a tanta vida segada sin razón y sin conciencia.

No quiere el colonialismo ver su dominio acabado
de siglos de abuso y oro a costa del explotado
mas hoy la vista es más clara, los pueblos se han despertado
y todo el orbe es un grito desde el orto hasta el ocaso.

No es cristiano este occidente, es diabólica su corte
cuando en nombre de lo santo ha aniquilado a otras gentes
con pretexto de la cruz para imponer los terrores
con un dios que no es amor, sino un disfraz de la muerte.

No se destruye un país ni se asesina a millares
de ciudadanos sin culpa para capturar a un hombre
sea quien fuere el buscado de entre muchos dictadores
que se mueven por la tierra, parecen sólo enemigos
quienes disponen recursos, petróleo, gas, sitios claves
que puedan seguir cebando el vientre del primer mundo.

Vendrán ahora los de siempre con sus banderas al viento
o sus puños elevados y otros adscritos al crimen
dirán que no soy prudente, dirán que no soy patriota
por no ser cómplice astuto, por no callar esta obra.

Mas no estoy solo, millones ya ocupan calles y plazas
ya hemos abierto las puertas por toda esfera dispuestos
a denunciar la mentira que siembra hambres extendidas
a los trabajos perdidos, al riesgo que nos acosa
porque un puñado de indignos para mantener su gloria
quieren quemarnos la tierra, quieren taparnos la boca.

Nuestros muelles gobernantes que no advirtieron la alarma
pacíficos se proclaman, pero envían a sus tropas
a descuartizar afganos, libaneses o iraquíes
a entrometerse en naciones donde no han sido llamados
para destrozar los pueblos y dejar sus vidas rotas.

Necesitamos los líderes que sepan romper los lazos
de tanta infamia ensalzada, hombres dignos de servicio
mujeres de justa impronta que sepan llevar las riendas
vean claro con quién tratan y sepan donde se montan.

Siempre fue así, lo sabemos, pero esta es la hora y el siglo
de nuestro paso en la vida para mostrar entereza
en lucha por la existencia, ver quiénes somos de veras
si simples hojas al viento o seres que se acrecientan.


                                                                Octubre 2011


Puerta del Sol, 15 de mayo


Las golondrinas se elevan por mi barrio
y en la distancia vibra una joven primavera,
Puerta del Sol vestida de renuevo
que suena en mis adentros y me espera
resplandeciente de almas conjuntadas
que invocan la justicia perdida en los decenios
de inoperantes regentes que la llevan.

Buscad, jóvenes, clamad paz y constancia,
no dejéis de gritar las libertades
a todos timoneles confundidos
con vuestra sangre despierta de esperanza,
no dejéis que os vacíen más la vidas
los lobos que en su noche os roban las esencias
y al despertar os llenan de falacias.

Cuando la ley es injusta, se traspasa,
lo hicieron Luther King, Gandhi, Nelson Mandela,
hasta el mismo Jesús saltó la regla
cuando se sabe que es justo lo que quieres
y sólo quieres quitarte la condena
de ser el reo de un yugo de extravíos
que ensalza al opresor y a ti te mengua.

Dice la junta central electoral
que te prohiben, que sobras, que molestas,
les rompes la rutina, les alteras,
y tú aguantas sin casa, sin faena,
te dejan secuestrado en tu futuro
en este España lustrosa de euroabuso
dejan que los raptores se acrecienten
a cambio de ser nada en esta empresa.

Buscad, también mayores, proclamad
por el legado que deja vuestra herencia,
por esa dignidad que a todos toca,
si cedes te arrinconan y te acallan
y el poderoso pasea sus poderes
que de tus manos surgieron en esfuerzo
y a ellas deben volver en abundancia.

                                                 Leído por la megafonía de los Acampados en La Puerta del Sol
                                                                                  en la luminosa mañana del  sábado 28 de mayo 2011



                                                El mejor gobernante es aquel
                                    de cuya existencia la gente apenas se entera.
                                    Después viene aquel al que se le ama y alaba.
                                    A continuación, aquel al que se teme.
                                    Por último, aquel al que se desprecia y desafía.
                                    Tao Te King




Diversa vara de medida


En este punto de mi vida asiento y pienso
que todo señorío y grandeza terrenal,
altezas, presidentes, ministros y justicias
debieran limitarse a servir y administrar
el orden, el oficio, y poco más,
pero entretanto evaden el papel que representan
en este gran escenario universal
se debaten por entrar en nuestras vidas
con el fin de enseñar el bien y el mal,
tan inconclusos nos ven al resto de congéneres
que en todo hogar y mente quieren penetrar.

Antaño dominaban con látigo y hambrunas,
nos fuerzan hoy a ser productivos sin piedad,
ambos mujer y hombre arrancados de su casa
para poder costearse un amor plastificado,
el precio esclavizante de un nicho que habitar
y el consumo trocado en el dios felicidad.

En este siglo avieso, veintiuno por señal
yo no quiero esos héroes ni su vida que me dan
ni el enjambre de avispas que anhelan en sus tramas
con el poder de votos urdido en bastidores
para preponderar en ese tren de vanidad.

Hoy hay más pobres que nunca en el planeta,
se tambalea de nuevo la balanza desigual,
buscan la solución los políticos de paso,
quiere alguno ser justo, mas sirven a sus amos,
aquellos que dominan mercado y capital;
no quieren ver que más bien los soportamos,
que no levanta el país su sólo potencial
sino el de cada individuo que a diario
decide su trabajo remontar.

Hay quien encuentra diversa vara de medida
ajena de gobiernos, pugnas y desmedido afán 
pues han hallado esos ríos de aguas claras
que corren poderosas en mansedumbre y paz
donde nada una musa llamada libertad.



Se me derrama el fuego


Nos dicen que el capital se globaliza,
no para el pobre, por cierto, que yo vea,
internet desbarata  las fronteras,
el Papa bendice urbi et orbi,
los satélites televisan nuestras guerras,
se tala el planeta para escenificar nuestro papel
-comedia impresentable abucheada
por los vientos, el cosmos y los dioses-
el G-8, el G-20, el G-Davos y el g-humo
se coligan para enmendar el consumo,
quieren cambiar el nada por el todo,
o el todo por el nada, de pasada,
para que todo siga como estaba.

Yo subo a mi pequeño monte
lleno de primavera,
veo una hoja de hierba brotar entre las piedras
y dejo que su empuje me estremezca
más que cualquier humana fortaleza.

Ser los primeros, los más, los admirados,
entrar en el guinnes, los impar, los fascinados,
almas alertas al tener antes que al ser,
ahora es el banco el depositario de la fe,
ser gran empresa, la que más mata y pisotea
cualquier derecho del hombre y de la tierra.

Yo me acuclillo en calma y miro a mis adentros,
pongo timón y luz a mi batea,
marco en la carta el rumbo y el sentido,
cuando me elevo vestido de apacible
se me derrama el fuego en  la huella del camino.



Atitlán 1981



Viene en el aire
una amenaza de ángeles de fuego
que busca la garganta de tus hijos,
y en el lago suena una canción triste
de arrullos que se pierden tras las olas.

Hoy he visto tus montañas llorando
bajo un velo gris de nubes coronadas
que enjugaba el llanto de sus vertientes.

Hoy el viento me ha hablado de tus muertos,
de tus indios caídos en Quiché,
la sangre más antigua en tus fronteras,
más viejos que tu nombre, Guatemala,
tan viejos como Adán y Eva en sus jardines,
tan dignos como el sol de oro de su casta,
gente de paz que son y sólo buscan
medrar entre los pueblos de la tierra.

Nube azul, nube negra
que cambias tu luz en brillos de muerte,
¿no has mirado al pasar como se extiende
la sangre en la calle y la pena en el hombre?

Palestina


No lo sabrán hoy los corazones palestinos
ni llegará al oído de Israel
que en Hellín, lindero de La Mancha,
varios adolescentes, manos blancas,
sobre un estrado en un patio, han hermanado
a la derecha, un pañuelo palestino,
y a la izquierda, un manto hebreo de rezar.
Sobre ambos posa un símbolo sencillo,
un estandarte antiguo de la paz:
tres pequeños jinetes en camellos
que buscan a un infante por Judá.

En esta hora una casa en Palestina,
que es un refugio, esperanza y un fortín
otro mozuelo vigila en la ventana
a la patrulla judía que podría
entrar o no, quien sabe, o destruir
ese pequeño hogar de Gaza o Jericó.

Corre la sangre en el lecho de los años,
bombas suicidas, tanques, quebranto, destrucción
intifadas con niños, odios, jamás sobre jamás,
Caín y Abel repitiéndonos la historia
que ya sabemos, del hombre sobre el mar.

Quiero decir que ya no es tierra santa,
más se asemeja hoy a una tierra sin piedad,
lloran sus hijos por las llanuras yertas,
pabilo ardiente del fuego de Abraham.

Y aclamo hoy con fuerza desde el verso
que en un pueblo manchego, muy lejos del Jordán,
un puñado de jóvenes, con gesto natural,
han acercado la kufiya palestina
junto el talit hebreo, por la paz.